"Somos el puente entre EMPRESA y GOBIERNO"

24 de junio de 2026 Opinión

Por Bernardo López | Consultor de DAP

La regulación que está transformando a las empresas.

Por mucho tiempo, la sostenibilidad fue vista simplemente como una acción de responsabilidad social corporativa, nada más que un distintivo. Hoy, esa visión ha cambiado. La creciente presión regulatoria, las nuevas exigencias de los consumidores y la necesidad de optimizar recursos están convirtiendo a la economía circular en un elemento estratégico para la competitividad empresarial.

En México, la economía circular ha ganado relevancia en los años recientes. Cada vez más estados impulsan leyes e iniciativas relacionadas con el reciclaje, la gestión de residuos, empaques sostenibles. Estados como la Ciudad de México, Chihuahua y Guanajuato yacuentan con legislación en la materia, mientras que congresos faltantes continúan discutiendo e impulsando nuevas regulaciones.

Esta tendencia responde a un desafío creciente a nivel global y nacional. De acuerdo con el Banco Mundial, el mundo ha generado 2,600 millones de toneladas de residuos en 2022, una cifra que no se esperaba alcanzar hasta al menos el 2030, y que, si no se toman medidas, se podría alcanzar los 3,900 millones de toneladas en el 2050. Por otra parte, enMéxico se generan diariamente alrededor de 110 mil toneladas de residuos sólidos urbanos.

Ante esta situación, las empresas enfrentan nuevas exigencias. Consumidores, inversionistas, cadenas de suministro y el propio gobierno, demandan productos más sostenibles, mayor trazabilidad y empaques con un menor impacto ambiental. Al mismo tiempo, los criterios ambientales y de sostenibilidad tienen cada vez más peso en las decisiones de inversión.

Sin embargo, la economía circular no debe verse únicamente como una obligación regulatoria. También representa una oportunidad para innovar, acceder a incentivos, optimizar el uso de materias primas y reducir costos El diseño de empaques reciclables, la recuperación de materiales y el aprovechamiento eficiente de recursos pueden convertirse en ventajas competitivas para el sector privado.

La sostenibilidad ya no es una tendencia o un distintivo, sino que pasa a convertirse en un elemento estratégico de negocio. Las empresas que se anticipen a estos cambios estarán mejor preparadas para competir en un entorno cada vez más exigente.